Yehowah dice:
«Ahora me levantaré; ahora seré exaltado; ahora seré enaltecido.» (Isaías 33:10)
¿Quién es Dios fuera de Yehowah?
¿Y quién es la Roca sino nuestro Dios? (Salmo 18:31)
Servid a Yehowah con temor, y alegraos con temblor.
Besad al Hijo, para que no se enoje y perezcáis en el camino,
pues pronto puede encenderse su ira.
Bienaventurados todos los que en Él se refugian. (Salmo 2:11–12)
Jesús les dijo: «Si fuerais ciegos, no tendríais pecado;
pero ahora que decís: “Vemos”, vuestro pecado permanece.» (Juan 9:41)
«Si no creéis que Yo Soy, moriréis en vuestros pecados.» (Juan 8:24)
Desde Génesis hasta Apocalipsis, Dios declara quién es el Dios verdadero.
Proclama que no hay Dios fuera de Yehowah.
Nos llama a besar al Hijo que se hizo hombre.
Testifica que Él mismo vino como el Hijo y resucitó,
y que debemos creer que Él es Yehowah.
Clama continuamente que sin esta fe, hay muerte.
«Abraham vuestro padre se gozó de que había de ver mi día;
y lo vio y se alegró.» (Juan 8:56)
«El que es de Dios, las palabras de Dios oye;
por eso no las oís vosotros, porque no sois de Dios.» (Juan 8:47)