Dios sigue hablando aún hoy, sin cesar,
a la humanidad cuyos corazones son más corruptos que todas las cosas.
“Yo soy Yehowah. Yo soy Él. Moisés escribió acerca de Mí.
Yo soy el Señor Soberano y el Creador. Vine a esta tierra como hombre para ser el Salvador.”
Dios continúa hablando, pero las personas responden con indiferencia, lo niegan, lo rechazan o incluso se burlan de Él.
Por lo tanto, Dios no tiene más remedio que declarar que aquellos que no lo conocen y no obedecen el evangelio irán al infierno.
Pues simples seres creados se atreven a despreciar y ridiculizar a su Creador.
Así, Él ha dado a conocer que hay consecuencias por traicionar, despreciar, poner a prueba y burlarse de Dios.
Jesucristo es el Creador, el Dios Todopoderoso Yehowah, el Señor Soberano,
y Él ha abolido la muerte mediante la resurrección por nosotros. ¡Aleluya!
“Yo soy Yehowah, y no hay otro; fuera de Mí no hay Dios.” (Isaías 45:5)
“Señor, digno eres de recibir la gloria, la honra y el poder, porque Tú creaste todas las cosas,
y por Tu voluntad existen y fueron creadas.” (Apocalipsis 4:11)
“Yo hice la tierra y creé al hombre sobre ella; Mis propias manos extendieron los cielos,
y a todo su ejército mandé.” (Isaías 45:12)