“Los confines de toda la tierra”

“Todos los confines de la tierra, vuelvan a Mí y sean salvos;
porque Yo soy Dios, y no hay otro.” (Isaías 45:22)

Desde el tiempo de la creación hasta este mismo momento, Dios sigue hablando.
Nos dice que miremos a Él, porque solo así podemos ser salvos.
Declara que solo Él es Dios, y que no hay otro…

Sin embargo, en los días de Noé, la gente no escuchó.
Tampoco escucharon las personas en el desierto después del Éxodo.
Y ahora, cuando el regreso del Señor está cerca, las personas están tan ocupadas ganándose la vida
que no pueden oír la palabra de Dios que les dice que deben ser salvos.

La tierra ha estado girando sin descanso desde el principio de la creación hasta ahora,
y aun así las personas viven sin darse cuenta de ello.
El sol que hoy salió sobre América saldrá mañana sobre Corea,
pero la gente mira el sol sin pensarlo dos veces.

Las personas creen en innumerables dioses en esta tierra,
pero no saben quién es el Creador.
Aun sin ninguna prueba de que el dios en el que creen sea el Dios verdadero,
siguen orando una y otra vez sin cuestionar,
pidiendo solo vivir bien y prosperar en este mundo.

El Dios verdadero debe ser el Creador,
y el Dios verdadero debe ser el Salvador.
Ese Dios ahora nos llama:
“Yo, Yehowahah, el Creador, vine como un niño, morí por ustedes y resucité…”

¡Aleluya!

1 thought on ““Los confines de toda la tierra””

  1. Si miramos solo esta tierra, no podemos ver el cielo.
    Solo hay muerte y destrucción.
    El Dios del cielo, Yehowah, vino a esta tierra para salvarnos.
    Si crees esto, es el cielo y la salvación.
    ¡Halleluyah!!

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