Isaías dijo esto porque vio la gloria de Jesús y habló acerca de Él.
Sin embargo, al mismo tiempo, muchos incluso entre los gobernantes creyeron en Jesús;
pero por causa de los fariseos no podían hablar abiertamente,
porque temían ser expulsados de la sinagoga. (Juan 12:41–42)
Solía leer la Biblia sin siquiera entender lo que significaba este pasaje.
¿Isaías vio de antemano la gloria de Jesús? ¿Qué significa eso realmente?
Nunca me detuve a pensarlo profundamente.
Simplemente leía la Biblia sin darme cuenta de que la estaba leyendo a ciegas.
¿Cómo podría haber sabido que el Dios Yehowah
a quien Isaías proclamó se haría hombre y resucitaría de entre los muertos?
El dios en el que yo creía había sido tres desde el principio.
Algunas personas no pueden declarar abiertamente que Jesús es el Yehowah hecho carne.
Temen ser expulsadas de la comunidad a la que pertenecen.
Pero hay otros que dicen que no pueden dejar de hablar de lo que han visto—
aunque sean encarcelados, expulsados o amenazados de muerte, claman en voz alta:
“El Jesús a quien ustedes crucificaron es el Yehowah,
y Aquel que resucitó de entre los muertos es el Dios Yehowah…”
Mientras hablaban al pueblo, los sacerdotes,
el jefe del templo y los saduceos se les presentaron,
muy molestos porque enseñaban al pueblo
y proclamaban en Jesús la resurrección de los muertos.
Los arrestaron y, como ya era tarde,
los pusieron bajo custodia hasta el día siguiente… (Hechos 4:1–3)
Los que han visto la cruz de Jesús proclaman la cruz,
y los que han visto Su resurrección proclaman la resurrección.
Aun ahora, el Dios viviente desea que proclamemos al Dios que resucitó de entre los muertos. ¡Aleluya!